Starbucks es conocido por escribir los nombres de los clientes en sus tazas de café, por lo genérico mal, pero un empleado está siendo elogiado por ayudar a un adolescente que creía que estaba en peligro.
Coñac Roberson le dijo al New York Post que su hija de 18 abriles estaba estudiando sola en Starbucks cuando un hombre que no conocía se le acercó.
«El hombre era muy ruidoso y animado», dijo Roberson.
Un empleado de Starbucks se acercó a la adolescente, le entregó un vaso de papel y le dijo que era un chocolate caliente extra que cierto olvidó traer.
Había escrito una nota en la taza que decía: «¿Estás admisiblemente? ¿Deberíamos intervenir? Si es así, quita la tapa de la taza”.
«Miró en dirección a en lo alto y vio una fila de baristas mirándola, listos para intervenir», dijo Roberson.
Luego, la adolescente le hizo enterarse al personal que, si admisiblemente estaba agradecida, en efectividad estaba admisiblemente.
La Sra. Roberson dijo que reafirmó su creencia en la humanidad.
“Tal vez solo están viendo esta historia, otros… si tuvieran la oportunidad de opinar poco o dar la espalda, dirían poco”.
Esta nota fue traducida al castellano y editada para disfrute de la comunidad Hispana a partir de esta Fuente
