La vida es sólo un número.
Este parece ser el fundamento detrás del Esquema de Ley No. 3220 de la Cámara de Representantes, que pretende eliminar la disposición sobre la vida de retiro obligatoria (65) en el Código Profesional.
El plan de ley establece que “el trabajador que haya cumplido sesenta y cinco (65) primaveras podrá optar por continuar [his] Empleo siempre que reúna las cualificaciones profesionales aplicables a su puesto. El empleador tiene la carga de la prueba en contrario.”
Su objetivo es ayudar a las personas mayores que no han podido percibir fondos suficientes para su retiro para hacer frente al parada costo de vida contemporáneo.
Informes: Cuando entró en vigencia el Código del Trabajo en 1974, con colchoneta en estudios actuariales de la época, se consideró que los 65 primaveras eran la vida ideal para jubilarse de los trabajadores.
Se creía que, por razones de vigor, le convenía dejar de trabajar a esta vida y disfrutar de su meritorio alivio en compañía de sus seres queridos.
La regla caudillo para la retiro obligatoria en la mayoría de las empresas privadas es 30 primaveras de servicio o 65 primaveras, lo que ocurra primero.
Esta regulación suele estar regulada en un convenio colectivo o, en su defecto, en el plan de pensiones del empleador, que se comunica previamente al trabajador.
En este extremo caso, el plan se prepara de acuerdo con las regulaciones de la Oficina de Rentas Internas y está registrado en la Oficina de Rentas Internas, por lo que los beneficiarios no pagan impuestos sobre sus beneficios de retiro.
Aunque blandir la vida de retiro obligatoria pueda parecer a primera horizonte altruista, en el mundo empresarial, especialmente en las medianas y grandes empresas, tiene un inconveniente no despreciable.
Para los empleados jóvenes, ambiciosos y talentosos que quieren ascender en la escalera profesional, el período de retiro sirve como motivación o inspiración para desempeñar mejor las tareas que se les asignan.
Esperan que cuando sus supervisores reciban sus documentos de retiro, se les considerará, si no se les considerará candidatos, para habitar sus puestos. Es como una zanahoria que esperan cuando sus jefes llegan a la vida de retiro.
Cada minuto que los ejecutivos jubilados permanecen en el trabajo más allá de la permanencia obligatoria de la empresa significa momentos de frustración y oportunidades perdidas para esos empleados.
Si sienten que la habitación en la parte superior permanecerá cerrada mientras su invasor pueda mantenerla, no se les puede incriminar de inquirir empleo en otro circunstancia donde sientan que su valía puede ser recompensado más ampliamente o sus talentos gerenciales reconocidos.
En este caso, cualquier costo en el que la empresa haya incurrido para capacitar a estos empleados localmente o en el extranjero se iría por el desagüe y las recompensas las disfrutaría su nuevo empleador.
La disposición en el plan de ley de que el empleador tiene la carga de probar que un trabajador de 65 primaveras ya no cumple con las calificaciones creíbles para continuar en el empleo podría ser problemática.
Es de conocimiento popular, y los trabajadores de RRHH (Fortuna Humanos) pueden atestiguarlo, que la mayoría de los jubilados no admitirían que no podrían cumplir con las demandas del trabajo o que sería lo mejor posible a menos que estuvieran claramente discapacitados físicamente interesados en terminar. eso.
El rechazo se debe al orgullo personal o al temor de que la pérdida de ingresos interfiera con el estilo de vida habitual del empleado.
Si no se llega a un acuerdo sobre si el trabajador puede continuar trabajando luego de los 65 primaveras y el empleador toma medidas específicas para hacer cumplir el asunto, el desacuerdo podría culminar en una disputa profesional que terminaría frente a el Sección de Trabajo y Empleo.
No sería una conclusión adecuada para la cálida y mutuamente beneficiosa relación entre empleado y empleador que ha durado primaveras.
La retiro debe ser una ocasión de alegría, no una ocasión de reproches silenciosos. INQPara comentarios, envíe su correo electrónico a «[email protected]”
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Esta nota fue traducida al castellano y editada para disfrute de la comunidad Hispana a partir de esta Fuente