Los recorridos con paradas libres son en existencia un buen momento.
Los grandes autobuses pueden ser turísticos, pero son una excelente forma de ver la ciudad.
Hannah Docter-Loeb
He pasado un montón de diferentes autobuses turísticos de dos pisos con paradas libres ciudades europeas durante mis viajes, y siempre me he zaherido de ellos. Pero como solo tenía dos días completos en Roma, decidí que esta sería la mejor forma de maximizar mi tiempo.
Conseguí un billete de 48 horas por unos 26 euros, lo que significaba que podía subir y desmontar tantas veces como quisiera durante ese período.
El primer día, la lienzo del autobús me protegió de lo que lamentablemente fue una tarde lluviosa en Roma. El segundo día, en mi camino del Coliseo al Circo Mayor, me molestó una ampolla en el pie y el autobús apareció frente a mí casi como por arte de embeleso.
Una cosa que me decepcionó fue que las diversas paradas no estaban tan cerca de los lugares de interés como se decía. Pero aun así aceleró las cosas.
Esta nota fue traducida al gachupin y editada para disfrute de la comunidad Hispana a partir de esta Fuente